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Cómo conocer a Dios/Ecología EcologíaLa ecología es la ciencia de la interacción de los organismos con el medio ambiente. Así, en el Camino espiritual, les corresponde a los humanos aprender —desde el punto de vista ético— a interactuar correctamente con el mundo que nos rodea, incluidos seres encarnados y no-encarnados. En términos simples, hay que aprender a amar lo creado. De otro modo, es imposible amar a Dios y acercarse a Él. Y amar de manera plena solo es posible teniendo un corazón espiritual desarrollado. Vladimir nos enseñó ecología práctica. Con su inmensa experiencia como científico-biólogo, habiendo estudiado la estructura multidimensional del universo, y conocido al Creador, compartía con alegría todos sus conocimientos con nosotros: «Para amar la naturaleza, hay que vivir a solas con ella en armonía, respetando sus leyes, sintonizándose con ella y cuidándola. Y a través de esto, se puede aprender mucho, incluidos el silencio y la paz que abunda en la naturaleza.» * * * … Partimos en la oscuridad para llegar temprano al bosque, porque es justamente al amanecer cuando la naturaleza se llena de una ternura especial. Caminamos en grupo por el sendero del bosque hacia el lugar de poder. Cada uno lleva una mochila con lo indispensable: botiquín, papel para encender fuego, una sierra, poncho de plástico por si llueve, colchoneta de espuma para descansar en la tierra húmeda y, por supuesto, bocadillos con queso para el desayuno, café, un tarro con arroz, y setas para el almuerzo. ¡Y así, amaneció! A través del sendero por el que vamos, las hormigas han trazado sus propios senderos. Caminamos con cuidado para no pisarlas. ¡Alrededor, un bosque de pinos penetrado por los rayos solares! ¡Y cada pino resplandece y exhala su fragancia! Vladimir dice: «Los mejores momentos para sentir la armonía de la naturaleza son durante las auroras y los crepúsculos; durante el día no es lo mismo. »Hace mucho, cuando aún no tenía ni idea del trabajo espiritual, contemplaba esta belleza y soñaba con compartirla con las personas. Y he aquí que, como fruto de esos deseos, nació nuestra Escuela científico-espiritual. … Seguimos y nos detenemos bajo unos altos abetos. Desayunamos nuestros sándwiches y tomamos café. Luego, comenzamos el trabajo. Primero con los árboles de poder… Vladimir explica: «Aquí están un abeto y un pino únicos en cuanto a su energía. Crecieron juntos lado a lado desde su infancia. Y crearon un lugar de poder muy interesante. »Primero hay que entrar completamente con la conciencia en el anahata y colocarse entre los troncos, abrazando los árboles con nuestro amor. Y observen qué sucede. … No se diga más, entro en el anahata, me coloco entre los árboles, los abrazo con los brazos del alma, y… ¡desaparezco! ¡Disolución total, estado de no-existencia del mundo material! De repente, dejé de existir inclusive para mí… Ahora solo hay espacio de silencio y quietud… No siento el cuerpo, como si no existiera… Hago un esfuerzo sobrehumano para comprender: ¿qué soy ahora…? Con dificultad comprendo: ¡pues ahora yo soy precisamente este silencio y esta paz ilimitados y eternos! ¡Esto es más real que todo lo demás! Y pensé: «¿es esto el Nirvana?… y con Vladimir fue tan sencillo…» … Y Vladimir sonriendo me dice: «Experimentaste tan solo “la puerta” que limpia la conciencia y te prepara para percibir algo de orden superior». … Cuando todos pasaron por esta «puerta», habiendo permanecido cada uno en el lugar varios minutos, seguimos adelante. Nos acercamos al límite del siguiente lugar de poder dentro del inmenso Mahadoble de Babaji. Vladimir explica la técnica del trabajo: «Aquí, con tan solo cruzar la frontera del lugar de poder, puedes salir fácil y libremente con la conciencia desde el anahata —y sentirte de inmediato como un inmenso corazón espiritual, de varios cientos de metros de diámetro—. »Prestemos atención a los brazos de la conciencia. Con ellos podemos abrazar y acariciar las copas de los árboles, los pajaritos, las nubes, el sol y, por supuesto, a Babaji. »¡Sintamos el Amor Divino de Babaji, que Él nos ofrece! Aquí puede uno comunicarse fácilmente con Él, y pedir consejos y guía para uno mismo y para los demás. … Entro en el lugar de poder, intento sentir a Babaji… Y de repente, ¡me lleno de Su Amor! ¡Nunca había sentido nada igual! ¡Aquí está —el Amor de Dios— la Luz Viva y Tierna que todo lo penetra y llena de dicha la Creación!… Vladimir anuncia que también han llegado Jesús y Sathya Sai Baba y que nos comuniquemos con Ellos… … Caminé por el lugar y le pedí no a Babaji (por vieja costumbre), sino a Jesús —que me aceptara, que me permitiera ir hacia Él por este Camino—. Me dirigía a Jesús una y otra vez con todo mi ser…, y cuando una profunda paz llenó de pronto mi alma, comprendí que —mi petición había sido aceptada—… … Cada uno de aquellos pocos días estuvo lleno de nuevos descubrimientos, de conocer a otros Representantes del Creador. Y era Vladimir quien obraba este milagro —nos abría las puertas a Dios—. Nos presentaba a los Maestros Divinos, permaneciendo él mismo al margen —para que cada uno pudiera sentir personalmente a Dios, Vivo, Real—. Quedé con la sensación de que en aquellos pocos días había vivido meses de vida… ¡Un nuevo amor entró en mí —el Amor de Dios—! Y quería llenar a todas las personas con este Amor que todo lo abarca… Resultó esto en la apertura completa del corazón espiritual. Y, al mismo tiempo, —el comienzo de un gran trabajo en el Camino hacia el Creador—…
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