English Español Français Deutsch Italiano Český Polski Русский Română Українська Português Eesti 中文 日本

Conocimiento contemporáneo sobre Dios, la evolución y el significado de la vida humana.
Metodología del desarrollo espiritual.

 
¡Sentir constantemente a Dios!
 

Cómo conocer a Dios/¡Sentir constantemente a Dios!


¡Sentir constantemente a Dios!

Dios conversa con cada uno de nosotros constantemente. Para comprender esto no es necesario poseer clarividencia o clariaudiencia. Él puede con facilidad explicarnos cualquier cosa utilizando imágenes del mundo material —solo hace falta que estemos listos para percibir esto—…

Recuerdo cómo una vez un fortísimo chaparrón veraniego nos sorprendió a mi hija y a mí en la calle. Sobre nuestras cabezas, una enorme nube tormentosa que cubría todo el espacio visible… retumbar de truenos… destellos de relámpagos…

Íbamos a casa protegidas bajo un solo impermeable. Mi hija, apretada contra mí, trotando con sus piernitas con agua hasta los tobillos, de repente empezó a cantar con alegría: «¡Amo a Baba! ¡Amo a Baba!». E inmediatamente la nube negro-violeta se rasgó, como si unas manos gigantes la separaran, —y en medio del cielo tormentoso y del flujo incesante de agua, vimos la esfera deslumbrante del Sol, cuyos rayos llegaban hasta nosotras cortando la pared de lluvia—…

… Cuando alguien en su aflicción se lamenta: «¡Señor! ¿Dónde estás? ¿Por qué me abandonaste?» —hay que comprender que no es Dios quien nos dejó, sino que fuimos nosotros quienes nos olvidamos de Él, encerrándonos en nuestra concha, aislándonos en nuestra ignorancia—.

Él está presente siempre y en todo, nunca abandona… —al igual que el Sol durante el día no puede abandonar la bóveda celeste—. Porque, aunque el Sol esté oculto, no significa esto que no siga estando. Por encima de las nubes de tormenta —brilla tan deslumbrante como siempre—.

Después de aquel caso, Dios me mostró una imagen —un Sol con incontables rayos y cada rayo en una dirección específica—. Basta con sintonizar con uno de esos rayos, volver el rostro hacia el Creador de Luz —y lanzarnos a Sus Brazos con toda la fuerza y pasión que seamos capaces—.

¡Así, el camino a Dios es simple y luminoso! ¿Pero por qué entonces solo unos pocos lo emprenden?

Y Dios me mostró a mucha gente que está de espaldas a la Luz y no ve nada delante salvo su propia sombra larga y negra… Otros se han encerrado tanto en la concha que los separa, cerrando herméticamente todas las puertas y ventanas de su propio corazón —que ni siquiera un solo rayo de Luz puede penetrar allí—. Y otros, como nosotros, simplemente se calientan y se deleitan en los rayos del Astro, y les va tan bien que no necesitan nada más…

<<< >>>





Únete a nosotros:

PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
PDF
 
Página principalLibrosArtículosPelículasFotografíasSalvapantallasNuestros sitiosEnlacesQuiénes somosContacto