Cómo conocer a Dios/Conclusión (por Vladimir Antonov)
Conclusión
(por Vladimir Antonov)
John Lennon una vez nos dijo:
«Cuando éramos muchachos desconocidos y creábamos nuestra música, ¡vivíamos como si mañana conquistaríamos el mundo entero!
»¡A ustedes les falta esa audacia de pensamiento, aunque tienen mayores razones y mucho más derecho a ella que nosotros entonces!
»Nosotros vivíamos con la brillante sensación de que mañana el mundo entero estaría a nuestros pies cantando nuestros temas. ¡Era un impulso lleno de fuerza y de confianza! ¡Vivíamos como ganadores y en eso nos convertimos! El mundo tuvo que ceder ante nosotros, cuatro audaces y valientes músicos que querían inundar los corazones humanos con una ola de música nueva de libertad y de amor. El mundo empezó a vivir con nuestras ideas, nuestras canciones, nuestra música. La libertad de nuestras ideas se apoderó de las mentes y nuestra música resonó en todos los continentes.
»Vivíamos como vencedores, como precursores de la libertad. Aunque ninguno de nosotros conocía entonces la Verdadera Libertad, ese estado de nuestras almas anticipó y modeló nuestro futuro.
»¡Siéntanse como que ustedes fueron enviados al mundo para cambiarlo! ¡Esto debería ser así no algún día en el futuro, sino ahora mismo, hoy! ¡Cada día de vuestras vidas debe transformar la existencia del mundo, trayendo una nueva Ola Divina!
»Hay que hacerlo ahora, no esperar a que algún día, entre las ruinas de los desechos informáticos del siglo XXI, los investigadores de antigüedades encuentren vuestros trabajos y proclamen con asombro: «¡Oh! ¡Esto ya fue descubierto entonces…!».
»¡Hay que regalar ahora mismo a la gente la ola vivificante de las ideas de la Libertad, el Amor y el Camino del Corazón Espiritual!
»¡Sientan la Fuerza de Dios que pasa a través de ustedes —y permítanle realizar lo que Él ha planeado— con la ayuda de vuestro grupo espiritual! ¡Llénense de audaz confianza en que pueden lograrlo!
* * *
Aunque siempre buscamos comunicación exclusivamente con los Maestros Divinos, cuántos encuentros con personas no encarnadas interesantísimas tuvimos durante los años de nuestro discipulado con Dios, entre ellos, Pushkin, Gorki, Talkov, Vysotsky, Lennon, médicos, viajeros, escritores, poetas, músicos…
Entre ellos, el escritor Akinfiev nos pidió mencionar su excelente libro sobre ética de la alimentación («Vegetarianismo desde el punto de vista biológico», Ekaterinoslav, 1914).
El académico Krusenstern deseaba que la gente moderna supiera que él y Vasco de Gama son la misma alma, solo que en distintas encarnaciones…
Y una vez, cuando trabajábamos en el bosque en el lugar donde solíamos encontrarnos con los Luteranos Divinos, se nos presentó la inesperada oportunidad de conversar con el fundador de la iglesia luterana, Martín Lutero…
De repente apareció ante nosotros un ser no-encarnado desconocido.
—¿Quién eres? —preguntamos.
—Martín Lutero Primero —bromeó, refiriéndose a que hubo un segundo Martín Lutero, luchador por los derechos de los afroamericanos, Martín Luther King.
—¿Te encarnaste después de aquella tu bien conocida encarnación?
—No.
—¿Alcanzaste la Divinidad?
—Vivo en la gloria en la que me sumergí al convertirme en sumo sacerdote de la iglesia luterana.
—¿Piensas encarnarte de nuevo?
—¡Por favor, olvidemos ese tema! No estoy aquí para que hablemos de cómo se distribuyen las encarnaciones de las almas en el Absoluto, sino para apoyarles en su ardua lucha por difundir la libertad religiosa.
»¡Este también fue y es mi camino! En particular, participé en la creación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
»Y mucho antes fui fundador de la iglesia luterana existente aún hoy en día, sentando su idea principal y fundamental —la responsabilidad personal del ser humano ante Dios, ¡sin intermediarios!—. Así debe pensar un cristiano y todo verdadero creyente.
»¡Ustedes son magníficos! ¡Van por el camino correcto!
»A ti, Vladimir, te traje personalmente a este camino de respeto a la libertad ya en tus años de estudiante. ¿Recuerdas? Tú me ayudaste en mi lucha en tu encarnación anterior, y yo te ayudé —en esta encarnación—.
—¡Sí! ¡Mil veces gracias! —asentí y pregunté:
»¿Se cumplirá nuestra misión de que toda la gente de la Tierra conozca los conocimientos que recibimos de Dios?
—Fíjate cuán difícil fue para mí. ¡Y tan solo logré encaminar por el camino que consideraba correcto a una pequeña parte de los cristianos! ¡Y eso que fui apoyado por acciones militares!
»Así que, en estos tiempos de paz, probablemente no lo logren ni en vuestro propio país…
»¡Pero recuerden, yo y todo ser razonable relacionado a mí no-encarnado estamos con vosotros!
—¿Qué haces ahora?
Martín nos muestra que sostiene en sus manos las «riendas» de todas y cada una de las iglesias luteranas existentes materialmente en la Tierra…
—Superviso la iglesia que creé.
»Soy su «sumo sacerdote». Así continuo mi labor. Y la atención y corazones de los líderes de muchas parroquias está dirigida a mí. Los entiendo y me comporto con ellos como Jesucristo con Sus adeptos. Es decir, les predico mandamiento tras mandamiento tal como los entiendo y como me lo muestra en nuestras constantes reuniones personales el mismo Sumo Jerarca, Jesús de Nazaret, el Cristo Jesús.
—¿Puedes aún ahora aprender de Jesús y acercarte aún más a Él?
Martín no entiende la pregunta:
—¡Yo soy la «mano derecha» de Jesucristo! Me veo como intermediario entre Él y las personas —y considero esto la cima de mis logros personales—…
… En otra ocasión en el bosque, nuestra atención fue atraída por Alexander Sergeevich Pushkin y un gran grupo de sus amigos «decembristas». Nikolai Bestuzhev y Piotr Chaadaev hablaron en nombre de todos ellos:
—¡Nuestros abrazos para todos ustedes! ¡Los venimos observando…
»A nosotros, los “decembristas”, nos son especialmente queridos aquellos que han logrado conocer a Dios. ¡Nosotros no logramos esto por una razón comprensible para ustedes, —por la ausencia de una religiosidad verdadera en la Rusia de nuestros días—…
»¡En efecto… se requiere de un heroísmo extraordinario para romper los estereotipos falsos del pensamiento establecidos en las sociedades!
»Pero, desgraciadamente, no hubo ninguna mejoría en general en la vida de Rusia tras nuestras acciones… ¡Y los esfuerzos de todos nuestros héroes se perdieron en vano!… ¡Y los suyos probablemente —también se perderán—…
»¡Aún así, reciban de nosotros nuestras bendiciones! ¡A ustedes aún les espera servir durante un largo tiempo! Y esto no se refiere a Rusia únicamente…
»En Rusia no resultó nada de aquello por lo que luchamos tan arduamente…
—¿Dónde trabajan ahora?
—Al norte de Europa Central, en Dinamarca, los Países Bajos, Alemania, y Suecia.
»¡Dentro de 20 años no reconocerán la Europa actual! ¡Las personas perciben ahora chorros de nuevos conocimientos frescos!
—¿Está encarnado actualmente alguno de ustedes?
—No. Tenemos otras cosas que hacer… esto es, ayudar a las personas desde el estado no-encarnado. De alguna forma, a todos nosotros se nos formó un destino favorable. Y el Señor nos asignó este tipo de trabajo.
—¿Alguno de ustedes logró alcanzar la Divinidad?
—¡No, nada de eso aún! Ahora estamos completamente ocupados en el servicio encomendado. Ninguno de nosotros desde entonces se encarnó. Hacemos nuestras obras justas bajo la dirección del Creador y procuramos hacerlas lo mejor posible.
—¿Cuántos de ustedes trabajan juntos ahora?
—Entre 200 y 250 de nosotros.
—¿Quién de ustedes dirige su actividad?
—¡Tienes que cambiar tu enfoque! ¡Tienes que vernos desde la perspectiva de estar nosotros gobernados directamente por el Creador! ¡Cada uno de nosotros recibe instrucciones directamente del Padre!
—¿Qué será de vuestros destinos entonces? ¿Lograrán fundirse en algún momento de la Eternidad con el Creador sin encarnarse?
—No, sin encarnarse, es imposible. Debe formarse una nueva capa del destino para cada uno de nosotros. Pasarán aún muchos años, mínimo dos decenas, para que veamos más, para que conozcamos más. Entonces se habrá «consumido» cierta capa para desplegar una nueva —un nuevo programa de desarrollo ulterior para todos nosotros—. A algunos de nosotros nos quedan 20 años, y a otros 50 años más de servicio —todo designado por Dios—.
»¡Les deseamos éxito! ¡Nosotros estamos con ustedes! —y se despidieron…
… En otra ocasión, cuando estábamos en el bosque en un lugar favorito de Pushkin, uno de nosotros se dirigió a él:
—¿A quién de las personas encarnadas ayudas ahora?
—¡A todos los que me escuchan! Tales personas son muy pocas en la tierra rusa y aún menos en el extranjero.
—¿Y a quienes vienen a tu tumba, organizando peregrinajes especialmente hasta allí?
—No. A tales personas no las acepto. Si se va a peregrinar hasta mí, habría que dirigirse a otros lugares…
Y Pushkin muestra la imagen de la finca donde vivía encarnado cerca de una ensenada…
—Esta es mi finca. Allí voy con frecuencia y recuerdo los queridos años de mi juventud. Junto a esta ensenada recuerdo también a mis jóvenes amigas de aquellos días, imágenes que retengo en la memoria aún ahora…
»Pero no es sobre esto que quiero hablarles a las personas encarnadas a través de ustedes, mucho menos sobre esa «ensenada» donde el agua estancada se pudre y en verano aparecen mosquitos que pican a todos…
»Quiero hablar de los tiernos arroyuelos primaverales que corren entre las raíces de árboles y piedras… Y que entre ellos floreció en amor un alma joven, débil…
»¡Mas las leyes de la naturaleza universal son severas —la debilidad es flaqueza y cada uno debe desarrollarse a sí mismo—! Y si el agua que antes murmuraba dulcemente, cae en un pantano podrido donde se pierde el amor entre el estancamiento y la grosería de las emociones negativas —entonces todo en la vida de esa alma también se transforma en un lodo fétido—…
»Mas si se une a un gran río que lleva tranquila y uniformemente, años y siglos, sus aguas al Océano del Supremo «Yo» Universal, entonces el destino de tal alma es convertirse en ese Océano, ¡como ya se convirtieron ustedes, mis amigos más queridos en esta Tierra!
»¡Y que otras almas viertan sus corrientes y fluyan juntas por el cauce trazado por ustedes —al Océano del Ser Primordial—! Amén.
* * *
Para su información, la existencia de Dios no es un cuento de hadas ni fantasías de personas débiles con pocas luces y mal alimentadas.
Dios es una contundente realidad irrefutable, que, sin embargo, es únicamente cognoscible por personas suficientemente desarrolladas evolutivamente, que sospecharon Su existencia en algún punto de sus vidas, y que luego se dedicaron únicamente al conocimiento de Él.
Entonces, ¿quién es Dios y dónde está?… Dios, en relación a la creación, es el Creador, y se halla en la dimensión más profunda y sutil del espacio multidimensional creado visible e invisible. Él es solo Uno y el Único Organismo Sintiente Universal, aunque en Su multidimensionalidad también consiste de todos Aquellos Quienes, a lo largo de la infinitud temporal, alcanzaron la plenitud de la Perfección Divina, entraron en el eón en el cual Dios habita y se Fundieron allí con Él… es decir, se Fundieron allí con el Ser llamado Conciencia Primordial, Creador, Dios-Padre, Jehová, Yahvé, Ishvara, Alá, Tao, Svarog, Odín, etc., o como quiera que gusten llamarle ustedes.
La comunicación con Dios ocurre habitualmente mediante el contacto con los Maestros Divinos no-encarnados, que salen de la Morada del Creador con una Parte de Sí mismos, y que a Su Conjunto, en la tradición cristiana, se le llama Espíritu Santo. En otras ocasiones esporádicas, las personas tienen la bendición de comunicarse directamente con Representantes encarnados del Creador, a Quienes se les llama en diferentes lenguas, Mesías, Avatares, Cristos, etc. Estos pueden encarnarse con diversas características, sea en cuerpos masculinos o femeninos, o manifestando una u otra forma específica de Servicio a Dios. Algunos a su vez expresan la Verdad en prosa, Otros en versos, Otros a través del canto, Otros en Parábolas, Otros en templos…
En una de las conversaciones recientes con Alexander Sergeevich Pushkin, comparó a los Escritores Divinos con estilográficas con las que el Creador escribe para las personas las Sagradas Escrituras, incluso a veces «ahogando en la misma tinta» esas estilográficas. E Igor Talkov inmediatamente añadió que a los Cantantes Divinos el Creador los encarna en el mundo de la materia para usarlos como Sus megáfonos…
Y que no necesariamente le megafonean a las personas sobre el Primordial; sino que sabiamente intentan cambiar, sin que se perciba, la dirección de los pensamientos de la sociedad hacia el lado necesario…
Las encarnaciones Divinas, son un fenómeno muy raro. No así los Maestros Divinos no-encarnados que trabajan ayudando a las personas encarnadas en una localidad concreta, y que pueden ser numerosos. La orientación de la consciencia hacia cualquiera de Ellos y el estudio diligente bajo Su guía —obligatoriamente llevará o lo acercará a uno a la Victoria de llegar a Dios—. A nosotros nos tocó la suerte de aprender directamente de decenas de Espíritus Santos, y cada uno de Ellos nos regaló —además de los elementos básicos del programa educativo del discipulado de Dios—, algunas de Sus técnicas favoritas de perfeccionamiento. La comunicación con muchos de Ellos nos permitió compilar una guía completa de lo que debería ser lo primordial para todas las almas encarnadas. Esto es lo que explicamos y compartimos en nuestros libros y videos.
… Nosotros hemos logrado la cognición de Dios. Y transmitimos en detalle nuestro conocimiento sobre esto y el Camino directo a Dios —a nuestros lectores y amigos—.
¿Y qué nos fue requerido, ante todo, para lograr la cognición de Dios?
Ni más ni menos que —la pureza ética individual— que incluye las relaciones no solo con las personas, y los mundos animal y vegetal, sino principalmente dirigida y en dirección al Creador a través de Su Creación.
Además de la pureza ética, se requirió de nosotros una dedicación de orden monástico con un único objetivo —el conocimiento de Dios y la prestación de servicio a Él, a Su Plan Divino Eterno—.
* * *
Todas las personas se diferencian entre sí, ante todo, por la edad psicogenética (madurez de las almas), y también por cuán exitosamente evolucionaron en su pasado lejano y cercano. Por ello es que, a cada uno de quienes buscan evolucionar, se le requiere diferente cantidad tanto de tiempo como de esfuerzos para acercarse —por la calidad del alma— a Dios, cosa de que puedan verlo, oírlo y abrazarlo realmente con sus brazos compuestos solo de Amor.
Pero muy importante también es que, la velocidad del perfeccionamiento espiritual personal depende en muy gran medida de la comprensión correcta del Objetivo y de los métodos del trabajo sobre uno mismo. Por eso, hemos y seguimos haciendo, grandes esfuerzos para describir e ilustrar lo más detalladamente posible la Metodología del Perfeccionamiento Espiritual y del conocimiento de Dios desarrollada por nosotros.
Y les pedimos que contribuyan —en la medida de sus posibilidades— tanto a la conservación de estos conocimientos para toda la humanidad, como a su diseminación entre los jóvenes, especialmente en los sistemas educativos como al menos materias selectivas, si es que está dentro de sus posibilidades.
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Una de las particularidades del desarrollo del hombre consiste en que la conciencia individual (alma) posee la capacidad de crecimiento cuantitativo.
Pero el derecho a tal crecimiento lo tienen solo las almas suficientemente desarrolladas cualitativamente, es decir, intelectual y éticamente maduras, así como también debidamente refinadas en sus estados energéticos.
Las almas desarrolladas por los indicados signos cualitativos, y tras las prácticas y meditaciones correctas, pueden alcanzar dimensiones espaciales gigantescas, que luego, transformadas en Amor a Dios y a Su Creación —alcanzan Su Morada y entran en Fusión eterna con Él—.
Ahí es donde concluye el desarrollo individual de las almas-personas que evolucionan exitosamente —y comienza desde Ahí— la etapa Divina de Su existencia, es decir, la vida en calidad de Maestros Divinos (Espíritus Santos), que se han hecho Partes inseparables del Creador.
Hay que recordar también que:
a) el crecimiento cuantitativo de las conciencias es posible únicamente mientras se está encarnado, porque el cuerpo, con su sistema digestivo, hace de «dispositivo de transmutación» (sublimación) de las energías contenidas en los alimentos —en energías aptas para el crecimiento de la conciencia—, además
b) este mencionado «dispositivo de transmutación», el cuerpo humano, para el éxito en el avance espiritual, debe a su vez ser purificado de las energías groseras que lo contaminan, porque la Pureza y Sutileza Divinas no pueden combinarse con materias groseras bajas, ya que por consustancialidad no son compatibles ni pueden interactuar positivamente.
Sobre cómo avanzar más exitosamente por este Camino está expuesto detalladamente en nuestros libros y videos.
¡No dejen pasar esta posibilidad, queridos lectores!
* * *
¡En el fuego del corazón es donde se halla…
el alma humana!
¡Y en la pureza del amor, se presenta,
ante su Amado!
¡Y no hay para ella nada más,
excepto el Amado Único!
Siempre está… ante Su Mirada,
sus manos… acarician Su Rostro,
y nunca aparta su mirada de Él.
¡No necesita otra luz que,
la Luz de Su Amor!
¡La Luz que emana de Él se refleja en el brillo de sus ojos,
las palabras de Amor que vienen de Él llenan sus labios,
los corazones se unen!
¡Y no hay nada más que, Él!…
¡Él llena,
a Quienes se han Fundido con Él,
de Su Dicha indescriptible!
Sulia
(anotado por Anna Zubkova
en marzo de 2005)
¡Quien ha tocado el Océano del Amor,
se lanza hacia Él una y otra vez!
¡Sumergiéndose en Su transparencia,
se une con Él!
¡Negándose a sí mismo, olvidándose de sí mismo,
se disuelve y se hace Él!
¡El corazón que contuvo el Océano,
se convierte en Océano!
¡El alma que se convirtió en Océano,
vive la vida del Océano!
Nikifor
(anotado por Olga Stepanets
en marzo de 2005)